en Comunicación, Experiencias, investigación, Reflexiones., Uncategorized

¿Quieres licenciarte en Comunicación Social con una tesis? Considera estos puntos

Elaborar una tesis no es fácil. Pero tampoco es imposible. Tras mi experiencia creo que a este asunto corresponde una decisión personal y profesional, que vaya en sintonía con tus objetivos y prioridades. Piensa en esto: quien disfrutará de sus beneficios, dificultades y riesgos serás tú (y quizá tu familia), y cualquiera sea la decisión tomada, deberás ejecutarlo para que valga la pena.

De ahí la importancia de una buena orientación, en tener información suficiente para tomar una decisión bien meditada. ¿Por qué? Porque si decides hacer tesis, pero te gana la rutina, la mala planificación, y lo dejas a mitad del camino, te desilusionas y no solo significa perder tiempo sino también otras oportunidades.

En cambio, quienes deciden postergar, o incluso no hacer tesis, ya sea para aprovechar una gran oportunidad en el trabajo, estudio, finanzas, o para perseguir otras metas, y ejecutan su decisión, les puede ir muy bien. No solo se ahorran problemas, sino que mejoran su situación profesional y personal; en consecuencia, crecen.

Lo que opino es que quienes tengan la oportunidad de elegir (o sea, los egresados con la antigua Ley Universitaria), decidan bien y lo ejecuten. Entonces, ¿qué factores debería tomar en cuenta si es que me interesa la tesis?

Lo más elemental ¿Cuál es tu visión?

Sencillo. Una tesis es un proceso que puede ser largo y tedioso. Tú puedes pensar que el título profesional es un motivo suficiente para hacer tesis, pero no es suficiente. El mismo título lo puedes obtener con el informe profesional, o si lo necesitas de inmediato, puedes ir a titularte a otra universidad (repito, esto no aplica con los estudiantes de la nueva Ley Universitaria).

Ahora, volviendo a la pregunta planteada, aquí traigo algunas “ideas clásicas” que pueden escucharse en las aulas.

  • La satisfacción de aportar a la Universidad y a la sociedad. Es un fin noble y da mucha satisfacción, muchos tesistas, profesores e investigadores lo dan por sentado: el Perú necesita de investigaciones e investigadores, por ende tu tesis es una contribución al desarrollo de la nación. Sin embargo, ello no descarta que un informe profesional también pueda ser un aporte a la profesión, especialmente los informes bien hechos (por ejemplo, un informe profesional del 2011 sobre la experiencia en el periodismo económico en Gestión está interesante para quienes quieren incursionar en el periodismo, lástima que no esté en Cybertesis UNMSM). Aun así, en los círculos académicos, las tesis suelen ser mejor valoradas.
  • Capacidad de investigar y de producir conocimiento. Contribuir con conocimiento nuevo a la Universidad y a la sociedad es alucinante porque te da la oportunidad de ejercer “el papel del autor” y pronunciarte con autoridad en una línea de investigación y sector profesional. Además, está el desarrollo de tu capacidad argumentativa y el repaso de nuevas perspectivas.
  • La tesis te permite especializarte en un tema de fondo. Quizá los estudios de posgrado te parezcan costosos, o en la Universidad no te enseñaron determinada materia y tú quieres averiguar más. Puedes comenzar con una tesis y aprovechar la sumersión en el marco teórico, metodología y experiencia, es algo muy intenso.
  • Resolver el tema del título de una vez por todas y no esperar los años para hacer el informe profesional, especialmente si tu fecha de egreso ha sido reciente. Licenciarse al año siguiente de egresar es un golazo y alguien demostró que si es posible ;).
  • Una tesis te prepara para una tesis de maestría. Varios amigos me comentan que la experiencia de haber hecho una tesis para licenciatura te ayuda bastante, sobretodo porque una tesis de posgrado generalmente es más exigente, lo llevas cuando tienes más responsabilidades y hay menos chances para los errores de principiante.
  • Una tesis te permite destacar para una beca. ¿Te interesa y tienes el perfil para estudiar en Europa, Norteamérica u otro país? Es una idea interesante ;).

Pero aquí hay motivos menos comunes

  • Salirte de una chamba. Es un motivo común (o pretexto según cómo se mire) al momento de renunciar a los primeros trabajos. Dile a tu jefe que harás tu tesis y tendrá pocas chances de hacerte cambiar de opinión. A pesar de ello, considera que sí es posible hacer tesis mientras estás en un empleo.
  • Branding personal y redes de contacto. Hay casos en donde los tesistas han aprovechado para irse como conferencistas a congresos nacionales e internacionales le invitan a charlas y entrevistas para compartir lo que ha investigado, y eso es alucinante.
  • Fortalecer habilidades blandas. ¿Quieres tener una prueba de vida? Haz la tesis, verás cómo es equilibrar tu vida personal con un proyecto largo y exigente.
  • Cuando tengas “la chamba en donde si pueda hacer”. Si tienes la fortuna de estar en una chamba que te autorice trabajar con sus datos para hacer una investigación, es un bonito motivo. No lo descartes, pero tampoco te apresures.
  • No encuentras trabajo o no quieres trabajar aún. No hay problema, la tesis te mantendrá ocupado mientras exploras oportunidades por el camino.
  • Tienes profesores o amigos que te animan a hacer una tesis. Si ello ocurre, puedes aprovechar el momento para pedir su apoyo, resolver dudas, evitar errores y avanzar de manera veloz. Quizás esto pueda representar la diferencia entre decir el sí y el no a la tesis.
  • Si quieres hacer méritos para ser profesor de Universidad (#okno) o un investigador.

¿Algunos de estos motivos te interesa? Insisto en la pregunta ¿cuál es tu visión? Piensa en esto: tomes la decisión que tomes, algunos no estarán de acuerdo contigo, hasta te pueden criticar. Si haces tesis, te pueden decir iluso; si no lo haces, te pueden llamar gallina, aunque es más común la indiferencia, total cada uno está con sus propios asuntos. Te toca a ti defender la decisión tomada, incluso cuando las cosas no salgan bien.

¿Por qué? Porque si es que eliges tesis, la dificultad y rapidez en elaborarla también dependen de factores no académicos, entre ellos tu habilidad para organizarte, soportar trabajo duro, resolver imprevistos, gestionar el riesgo y los errores, buscar la ayuda de tus amigos y aliados, tu motivación, creatividad, etc., etc., etc.

También considera tu situación económica y familiar. Eres un egresado, tienes varios papeles y exigencias que cumplir, y tienes una vida por vivir. En suma, considera tus retos personales, tu definición de éxito y de satisfacción, y sobretodo el recuerdo que tendrás y darás para tu posteridad :).

¿Motivos que no recomiendo?

  • Primero es el miedo a que las cosas no salgan bien. Básicamente porque quien no arriesga, no gana. Es cierto que para decidirte por tesis se requiere cierto coraje para salir de tu zona de confort, pero si el miedo es tu caso, al menos busca otro motivo más beneficioso y enfócate en sus oportunidades. De la misma manera se aplican a hacer tesis por el miedo a las críticas, tú solo continúa con tu decisión.
  • Lo más fácil. Hacer una tesis es difícil, pero ello no convierte informe profesional en algo sumamente fácil. Hay profesores que me comentaron que la diferencia de dificultad no es tanta como se suele creer. En el caso del informe, lo más visible son sus clases de los sábados, pero el resto del camino guarda similitudes con la tesis: vas a tener que sistematizar bastante información, redactar centenares de hojas, buscar a tu asesor, hacer trámites en la universidad, sustentar, esperar plazos, etc. Incluso, con algunos cambios en la metodología y una dosis de ingenio, es posible emplear los ingredientes típicos de un informe profesional para hacer una tesis.
  • Inflar el ego. Una cosa es sentir satisfacción porque la tesis es una contribución beneficiosa para la Academia y te ayuda a crecer, y otra muy diferente es pensar que una tesis te volverá superior a los demás. Aunque recibas muchas felicitaciones por haber culminado una tesis, mantén la modestia para poder seguir aceptando errores, escuchando consejos y en crecer.

Así como hay informes profesionales tan buenos que valen la pena leer, hay informes profesionales que no son tan buenos; de la misma manera, hay tesis muy buenas que hasta te inspiran, hay tesis no tan buenas.

No pretendo convencerte de que hagas tesis, eso depende de ti. Sin embargo, si decides este camino, regresa a este blog pronto ;).

Escribe un comentario

Comentario