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Reflexiones tras 3 meses de meetups tecnológicos en Lima

Gracias, asistentes del Peru World meetup. Foto de Peru Tech Meetup.

Ya está próximo a terminar abril y parece increíble que durante los 3 primeros meses del 2015 Peru Tech haya realizado y participado en muchas actividades relacionadas a startups. Desde que Marcos Alarcón, la cabeza de este movimiento, me indicó “Oscar, vente a Residencia, tengo algo nuevo que contarte”, muchos sucesos y personas han pasado en el ecosistema emprendedor tecnológico peruano.

Justo en esos meses ya estaba pensando qué hacer con mi futuro profesional. En cierta medida me estaba cansando los eventos de startups, me parecían monótomos. Es más, me salí de StartupPlace, que hasta ese momento había sido mi alma máter startupera. Estaba a pasos de terminar mi tesis de grado, estaba pisando el acelerador con un diplomado de Marketing Digital, y buscaba nuevos horizontes.

El año empezó con una llamada telefónica

En ese contexto, regresando al tema de post, Marcos me llamó una mañana de enero diciéndome “Hemos conseguido algo grande en Residencia. Tenemos que demostrarles que podemos traer a los principales actores de nuestra comunidad y del ecosistema startupero, vente aquí”. La impresión fue fuerte, convincente y tras caminar varias cuadras perdido en Barranco, llegué.

El concepto del evento X (no teníamos nombre) era hacer un espacio para que la gente se reúna y la pase bien. Sin embargo, no todo tendría que ser diversión, tendría que tener información y experiencias interesantes. Por eso traeríamos 2 invitados especiales. Luego pensamos en cómo hacer que la gente venga. Nos decantamos por las redes sociales y el mailing. Armaríamos artículos e invitaríamos a personas influyentes para que nos acompañen. Afortunadamente, las fotos de Residencia venden muy bien.

Foto de Residencia.

Esto es Residencia coworking. ¿Vende bien, no?

En la primera oportunidad fueron como invitados especiales Ricardo Espinoza y Emelie Baird, dos capos del emprendimiento digital; en la segunda tuvimos a Moisés Otero, Federico Lara y Andrés Gutiérrez, en una interesante discusión sobre cómo crecer una startup.

En ese periodo pude ver el rápido aprendizaje y desarrollo de Marcos Alarcón. En el 2013 era un calichín de startupplace; luego comenzó a asistir a cada evento que surgiera por ahí. Con Peru Tech Meetup ya iba ganando cancha como relacionista público, de eso Elizabeth Chumioque, nuestra anterior directora, lo sabe muy bien. No solo ganó el apoyo de Residencia mediante una brillante negociación, también supo ganar la confianza de Timov, de los invitados, de Peru Apps, de HackSpace.

¿Cuál es su truco? Meterse de voluntario a eventos. Conocer y hacerse conocer como una persona bien chamba, que trabaja desinteresadamente, que está participando en su propio proyecto y que quiere desarrollarse y fomentar el desarrollo de otros. Startup Grind, Lean Startup Machine, APEIM y las madrugadas de HackSpace UNI eran sus lugares favoritos. Así nos había conocido en StartupPlace y así estábamos creciendo ahora con Peru Tech.

Por mi parte, conocí por un día a Mujeres Emprenden, cuya experiencia ya relaté anteriormente, y a Lean Startup Machine Lima. Lo mío era más producción de contenidos digitales en la web y el Facebook. Tenía que hacerlo presentable, era imprescindible. Lo logré.

Como Perú World Meetup tenía que salir bien, trabajamos duro. Juntos íbamos varios días en Residencia, redactábamos documentos, diseñamos en CorelDraw y luego en Illustrator, intercambiamos mensajes vía chat, pasamos a tener brainstorming con los #MomentoStartup y negociaciones con diversos interesados, etc.

¿Resultados? Exitos. El primer Peru World Meetup salió bacán y fueron más de 100 personas. En el segundo, también. El tercero, cuyo lugar cambió a Pariwana Hostelts, estuvo también interesante, aunque con asistentes por invitación. De igual manera, los 2 primeros Tech Meetup salieron muy bonitos. Entre el público, destacaban por haber asistido alguna vez Alan Espinoza, Elvis Rivera, Brandom del Pozo, Laura Aliaga, Álvaro Concha y David Vilca. También vi a Álvaro Echevarría, Antonio Culqui, y a Nicolee Juárez; todos ellos miembros de comunidades e iniciativas relacionadas a tecnologías.

En abril tuvimos una pausa, pero estamos preparando cosas nuevas para mayo.

Un cambio de público objetivo principal

En torno a esos eventos, he ido observando que para nosotros era más productivo era juntar y crear espacios para los actores ya existentes pero que no están muy involucrados en el ecosistema tech, que ir a las universidades para invitar a los chicos a ser startuperos. En cierta forma, estábamos dejando de apostar en la difusión hacia los de afuera y nos enfocamos en facilitar sinergias entre los de adentro para hacerlo mejor y más acogedor.

En ese sentido, decidimos empoderar a los universitarios que ya están en la comunidad tech para que empoderen a sus compañeros de universidad, en vez de ir a armar eventos en las universidades. Los grupos que nacen en las universidades tienen vida cuando sus líderes son estudiantes y van a la universidad. Pero si todos egresan y no hay renovación generacional, se estancan las actividades y los grupos mueren lentamente. Fue lo que sucedió a StartupPlace, pues sin renovación y con sus líderes en otros asuntos, pasó a un gran y peligroso letargo.

Cómo hacer sostenible una comunidad

Peru Tech Meetup es chévre pero tiene un problema. Hay mucha dependencia a los líderes. Por ejemplo, Peru Tech se reduciría enormemente si es que Marcos y quien escribe, yo, desaparecen del mapa o si renuncian a ello; al igual que Inca Valley se achicaría un montón si es que Alan Espinoza se va; o Exporta School si es que Antonio Culqui se retira. He visto verdaderamente pocas comunidades en donde la carga se distribuye en muchas personas. Quizá el ejemplo actual más destacado de los que conozca sea HackSpace. En el pasado, GoStartups aspiró a serlo, al igual que StartupPlace, tuvieron sus tiempos dorados, con un equipo prometedor. Hoy estos grupos se han reducido a páginas de Facebook.

Las dificultades también pasan por la billetera. En una parte del ecosistema es un sacrilegio “cobrar a la comunidad”. Creen que cobrar desvirtúa y corrompe el espíritu de colaboración tecnológico, en eso creyeron los de StartupPlace. Y creo que el asunto no es cobrar, sino cómo y para qué se cobra. StartupGrind es un ejemplo de un evento startupero que cobra entradas sin que ello signifique pifias, lo hacen muy bien.

La duda que me quedó es ¿Cómo hacer sostenible una comunidad? ¿Con activismo?, ¿mediante colectas y cobros?, ¿mediante un padrino o mecenas que te page los gastos? Costearse uno solo los eventos, por más auspicio que reciba, es duro y tarde o temprano tendrá que poner en evaluación su participación. Eso lo digo por experiencia. Es fácil llevar un evento por 1 o 2 meses, pero para un año necesitas tener dinero y tiempo. Ahora entiendo, que no significa estar de acuerdo, por qué muchos proyectos andan detrás de los fondos de StartupPerú, es porque necesitan recursos.

Es por eso que el principal reto de Peru Tech Meetup no solo es atraer colaboradores, sino ser autosostenible. Hemos avanzado mucho, tenemos muchos contactos, y aunque ya no tengamos tanto tiempo como en el verano es posible seguir haciendo algo por la comunidad.

Los resultados obtenidos, insisto, son prometedores. Por ello, sigo adelante con Peru Tech Meetup 😉 .

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